Vivir en tranquilidad los años de Jubilo

Los años dorados, ser jubilado, llegar a esa meta de haberse dedicado toda una vida a una causa y poder descansar y darle un disfrute a todo lo que queremos. Ciertamente es un ideal de todos llegar a estos años, pero para algunos los años de jubilación no parecen transcurrir en paz o tranquilidad alguna. Por esta razon, queremos contarles porque es necesario vivir en tranquilidad en lo que muchos conocemos como los años dorados. ¿Tranquilidad es sinónimo de ocio? Muchos podríamos pensar que el vivir en tranquilidad implica no hacer nada, no tener que preocuparse por absolutamente nada, pero esto está bastante lejos de la realidad, la tranquilidad no implica sólo un estado de calma y paz, implica también un estado de bienestar, tener espacio que fomenten estas emociones y sensaciones positivas es una clave esencial, por ello lo más recomendable es tener un lugar entrañablemente calmo, con un espacio que inspire, fomente y haga de los años que vienen un verdadero disfrute. En este punto, es recomendable tener lugares donde haya poco ruido de ciudad o que en su defecto tengan una conexión con la naturaleza, zonas como el oriente antioqueño son excelentes para cumplir con estas condiciones, pues ligado a un hogar y espacio que de seguridad y tranquilidad viene el desarrollo de otros beneficiosos. Estar tranquilo es sentirse seguro, pleno y totalmente en paz con los acontecimientos, aceptandolos y dejándolos fluir sin restarles importancia. Beneficios de la Tranquilidad. Con los años también vienen complicaciones, no somos tan rápidos o veloces, no reaccionamos de la misma manera y tenemos algunas cosas que nos pueden causar incomodidades, por ello es necesario ese espacio, donde se puedan desarrollar todas las actividades necesarias para que estas molestias pequeñas no se nos vuelvan grandes molestias. En primer lugar debemos considerar el nunca dejar de entrenar nuestra mente, de darle material para pensar. no necesariamente deben ser ejercicios mentales; la lectura, escritura, el desarrollo de sopas de letras y otras actividades que implica un nivel de pensamiento medio a alto, hacen que nuestro cerebro esté saludable y fuerte. Unido a esto, los espacios que tiene menor sonido o paisajes apacible dan una mayor concentración y disposición a evitar la pérdida de facultades mentales. Pero no se trata solo de mente sana, también como dice el dicho, debe haber un cuerpo sano. Mens sana in corpore sano. La actividad física no necesariamente de alto impacto, es increíblemente beneficiosa para las personas en edad mayor, pues como dijimos, con los años la motricidad y velocidad de reacción no son las mismas, los paisajes de lugares como las montañas o bosques, son excepcionales para hacer de la actividad física, más que una obligación, un pasatiempo que implica el mejoramiento de nuestra condición física. Y ahora que tenemos un cuerpo y mente tranquila y con una fortaleza, es hora de plantearse, nuevos pasatiempos, proyectos y descubrimientos. Pero estos enfocados a nuestro placer y deleite, en los años de jubilación quizás descubramos nuestro Picasso interior o una pasión por el avistamiento de aves, todos dependerá claro está de nuestros gustos y nuestro entorno y las personas que nos rodean. Evitar perder la capacidad de sorprendernos es importantísimo, pues nos permite apreciar los sucesos de diferentes perspectivas y ofrecer esa sabiduría a otros. Los hobbies o aficiones nuevas son un canal de desarrollo primordial, auspiciado por un ambiente de seguridad y de certeza, es sin lugar a dudas un mecanismo y potenciador de las relaciones sociales. Finalmente el mayor beneficio de la tranquilidad es la reducción de problemas cardiovasculares, reducción del estrés y las enfermedades degenerativas. ¿Tranquilidad es sinónimo de soledad? Como mencionamos previamente, la tranquilidad es un estado mental muy pleno, pero no quiere decir que deba ser vivido en soledad, sea con nuestra pareja o nuestros hijos es algo que se debe compartir. Llevar las cosas con calma es una excelente forma de educar y educarse, de armonizar el entorno alrededor de nosotros y aprender a disfrutar de los pequeños placeres que viene con una vida de haber cumplido con los deberes. Sin embargo, la tranquilidad puede ser disfrutada en soledad, y es igual de importante propiciar el ambiente para ello. Nos necesariamente se debe compartir con alguien constantemente, pero mantener el contacto con tus seres queridos o cercanos, amigos o conocidos es una parte esencial de nosotros como personas. Para concluir, los años dorados deben ser sinónimo de paz, de tranquilidad y calma, que unidas a un ambiente perfecto que inspire, harán de toda actividad un enriquecimiento.